martes, 4 de septiembre de 2007

Libro LA PERRA BRAVA - TV-UNAM Artículo de Araceli Zúñiga V.

.
TV-UNAM: UNA HISTORIA
DE AMOR Y DESVENTURAS
.
Araceli Zúñiga
¿Por mi raza hablará... Televisión Universitaria?
Durante cerca de 15 años una lucha sorda se ha librado en el interior de la UNAM: la de los trabajadores sindicalizados de la ahora Dirección General de Televisión Universitaria, uno de los brazos ideológicos más importantes de la Rectoría, y uno de los tres sectores que componen la Coordinación de Comunicación Universitaria, junto con Radio UNAM y la Gaceta Universitaria.
La lucha de los trabajadores de base de Televisión Universitaria se ha centrado en dos puntos cruciales: la correcta definición, dentro del espíritu crítico universitario, de este importante instrumento de difusión de la cultura, de la investigación y de la docencia; y, al mismo tiempo, obtener el justo reconocimiento profesional y especializado por parte de las autoridades universitarias, combatiendo la tradicional práctica de introducir personal de confianza, egresado en su mayoría de Televisa e Imevisión, en el medio televisivo universitario.
Al respecto, cabe observar que la historia de la televisión universitaria arranca de manera conjunta con la televisión comercial, en los años 1952-1954, y ha estado sometida a los supuestos sociopolíticos de esta última. En aquellos momentos tempranos se procedió a la utilización del medio en circuito cerrado para fines didácticos. Pero desde 1950 se iniciaron gestiones y proyectos orientados a que la Universidad Nacional contara con su propio canal, proyecto que se interrumpió a finales de los años sesenta por falta de apoyo gubernamental.
Hasta ahora, sin lugar a dudas, el aporte más relevante ha sido la producción de materiales para transmitirse en circuito cerrado, como apoyo a la docencia. ¿Y la producción de señal abierta, destinada a los receptores del conjunto de la población?
En esta materia el esfuerzo ha sido en ocasiones meritorio, pero en su gran conjunto errático, trunco muchas veces y, finalmente, ungido al carro del monopolio de la televisión privada.
1975, con el convenio UNAM-Televisa, marcó la ruptura, desde la propia UNAM, del viejo proyecto de contar con un canal propio. Ya se han denunciado, nunca de manera suficiente, las distorsiones y conflictos suscitados entre las instancias académicas y los métodos de producción y cargas ideológicas impuestas por el consorcio comercial, sin pasar por alto la función de esquirolaje electrónico que aparejó la vinculación UNAM-Televisa en la huelga del sindicato de la UNAM en 1977.
.
¡No que no!... ¡sí que sí!
.
En realidad, los coqueteos con el monopolio se iniciaron desde los dos años anteriores, con la entonces Dirección General de Divulgación Universitaria, y también entonces la situación laboral entró en crisis. Los trabajadores de base discrepábamos de la creciente influencia de Televisa, en tanto que cada vez era más deletéreo el proyecto de televisión que implantaba la Rectoría. Por ello nos integramos como delegación sindical, para defender los derechos laborales y reivindicar nuestro ejercicio profesional como personal especializado en la comunicación.
Vista como una dependencia estratégica para la política de comunicación denla Rectoría, esto suscitó un choque frontal con las autoridades. Fue decisivo, en esos momentos, el apoyo recibido por el Sindicato de Trabajadores de la UNAM (STUNAM), en cuyo seno nos interesaba participar como un movimiento importante de la lucha sindical mexicana.
Como resultado de una acción constante con la base y de la actuación en diversos congresos e instancias del STUNAM, obtuvimos en el Congreso de 1986 la resolución de quedar incluidos en una cláusula especial del contrato colectivo, la decimocuarta, que estableció la exclusividad del Sindicato en la contratación del personal especializado, así como la creación de nuevos puestos específicos en el ramo de la televisión, demanda compartida con los compañeros de Radio UNAM desde varios años atrás.
Pero la resistencia de las autoridades fue empecinada. El 16 de marzo de 1987 fue abierta la Mesa Ampliada de Tabuladores para abordar la creación de estas nuevas plazas, siendo cerrada el 21 de octubre del mismo año con resultados parciales, que no resuelven el problema fundamental del personal especializado, esto es, de productores, realizadores y guionistas. El 30 de abril de 1987 las autoridades hicieron la propuesta para los puestos de base consistente en camarógrafos, operador de audio, video y grabación, y asistente técnico en televisión: tres puestos en total.
Ante esta limitadísima propuesta respondimos con un documento en el que argumentábamos por qué resultaba inaceptable la propuesta de pretender aglutinar en sólo tres puestos de base toda la amplia gama de funciones, cada una de ellas importante y necesaria para la práctica televisiva, misma que debe ser ejercida por un equipo de trabajo especializado, compuesto tanto por personal técnico como profesional, y cuyo desempeño exige incorporarse a la categoría laboral de base, porque no ejerce funciones de vigilancia y fiscalización (esto es, de confianza) y cuyos puestos, en términos generales, exceden los 40.
Por tal motivo y preocupados por la oferta de las autoridades, enviamos un análisis de la situación al Comité Ejecutivo del STUNAM, con copia para el Consejo General de Representantes, donde planteábamos lo siguiente:
  • ... nos preocupa profundamente el destino de las negociaciones actuales. Requerimos que las instancias negociadoras y representativas de nuestro sindicato apoyen con un sentido más vigoroso y político las demandas de nuestra base laboral, por una retabulación y creación de puestos que realmente abarquen todas las funciones que se realizan en radio y televisión de esta casa de estudios, pero, fundamentalmente, lograr que pasen a base aquellas que inciden directamente en los contenidos y orientación de los programas: productores y guionistas, en su carácter de investigadores cuyos criterios son determinantes para el desarrollo ideológico y político de un programa, textual y visualmente.
    -Y añadíamos-: ... estamos en un momento clave. Lo que se pacte ahora con las autoridades universitarias sobre las condiciones laborales de los trabajadores especializados en medios de comunicación universitarios dependerá, de aquí a muchos años, la suerte que corramos los trabajadores técnicos y profesionales de televisión universitaria. Pero no sólo esto, sino que, en razón de una negociación pobre e insatisfactoria, se posibilitará que las autoridades universitarias continúen utilizando, a su total arbitrio e impunemente, estos importantes medios como cotos cerrados desde los que el brazo ideológico y político de la Rectoría se fortalece y legitima.
Finalmente, y de acuerdo con la capacidad de negociación que tuvimos, los resultados fueron: la creación de cinco puestos de base, que dieron plaza a 56 trabajadores de honorarios entre camarógrafos, ayudantes de cámara, videotecarios y operadores técnicos, así como la retabulación de cinco trabajadores guionistas como personal profesional.

.
Hacia el Congreso, el Foro de TV-UNAM
.
Por otro lado, desde el Congreso General Ordinario del STUNAM de 1985 planteamos la necesidad de realizar un foro sobre la televisión universitaria, que en aquel entonces proponíamos fuera en coordinación con la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, con la Unión de Periodistas Democráticos (UPD) y la Secretaría de Prensa del propio STUNAM, encabezada por Alberto Pulido Aranda. Dicho proyecto fue aprobado por unanimidad, y con base en ese resolutivo efectuamos gestiones con el entonces director de la Facultad de Ciencias Política, doctor Carlos Sirvent, aunque por razones políticas de los funcionarios universitarios el proyecto no pudo desarrollarse en ese oportunidad.
Fue hasta el 23 de febrero de 1987 cuando integramos la primera reunión preparatoria para el Foro sobre Televisión Universitaria, en el auditorio “Fernando Benítez” de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, convocada entonces por un grupo amplio y heterogéneo de miembros de la comunidad universitaria involucrados en su televisión: trabajadores, investigadores, docentes, estudiantes y representantes de las autoridades, quienes, al igual que nosotros, desde tiempo atrás venían manifestando la necesidad de realizar el Foro.
En la segunda reunión, efectuada el 2 de marzo del mismo año y en la misma Facultad, fue nombrada por votación una comisión organizadora integrada por representantes de cada sector relacionado con el quehacer televisivo de esta casa de estudios. Este grupo de 10 personas formó inicialmente dicha comisión coordinadora, misma que ha sido ampliada y enriquecida a últimas fechas.
En las dos primeras reuniones establecimos una agenda de trabajo, que ha venido cumpliéndose a través de mesas de trabajo y ponencias. De hecho, sólo falta dos últimos puntos de la agenda para terminarlas. Los participantes en estas reuniones corresponden, en lo general, a alguna de las 34 dependencias o centros de trabajo que tienen que ver con la televisión universitaria, aunque también participan a título personal quienes en algún momento trabajaron en el desarrollo o en el proyecto de un modelo de televisión universitaria. La agenda de trabajo consta de los siguientes puntos:
  • 1) Antecedentes
    1.1. Historia, análisis y evaluación de las experiencias en el uso de la televisión en la UNAM y en México.
    1.2. Diagnóstico de la situación actual.
    2, Marco teórico
    2.1. Establecimiento de criterios para la formulación de políticas de comunicación universitaria en general y en particular para la televisión.
    2,2 Justificación. El porqué de una televisión universitaria.
    2.3 Concepción de la televisión educativa y cultural.
    2.4 Características específicas que debe tener la televisión universitaria, en relación con la producción televisiva privada y estatal.
    3. Objetivos de la televisión universitaria
    3.1. Como medio de vinculación de la Universidad con la sociedad e instrumento de reflexión y análisis de los problemas nacionales.
    3.2. Como vehículo de difusión de la cultura y de información.
    3.3. Como herramienta de enseñanza-aprendizaje y de investigación.
    3.4. Como el espacio donde se expondrá formalmente la colaboración profesional de los estudiantes de comunicación, considerándolos como equipo abastecedor de programación.
    3.5. Como medio de comunicación inter e intrauniversitario.
    3.6. Como medio para la creación e investigación audiovisuales.
    4. Estructura organizativa
    4.1. Ubicación de la televisión universitaria en la estructura legal organizativa de la UNAM y formas de interrelación con los distintos sectores de la comunidad: maestros, investigadores, estudiantes y trabajadores.
    4.2. Vinculación de la televisión universitaria con la docencia, la investigación y la difusión de la cultura.
    4.3. Valor curricular de la difusión cultural y educativa por radio y televisión.
    4.4. Establecimiento de mecanismos de comunicación e interrelación entre las diversas dependencias que producen televisión dentro de la UNAM y su vinculación particular con los centros, escuelas y facultades de formación de especialistas en las diversas áreas de la comunicación.
    4.5. Conformación de un grupo o comisión representativa (consejo) que organice y difunda la participación estudiantil, es decir, que se haga cargo de estructurar y proporcionar los trabajos hechos por los estudiantes a Televisión Universitaria.
    4.6. Identificación y racionalización de los recursos y materiales técnicos y humanos existentes.
    4.7. Relación laboral de la UNAM con sus trabajadores de radio y televisión.
    4.8. Definición de funciones, capacidades y requisitos de los trabajadores en las distintas áreas de Televisión Universitaria y su ubicación en la estructura académico-administrativa.
    4.9. Tabulación de salarios con relación alas funciones definidas según el punto anterior.
    4.10. Formas de participación y organización estudiantiles en la producción y el uso de los espacios televisivos.
    5. Planeación
    5.1. Desarrollo de la televisión universitaria en función del crecimiento orgánico de sus recursos humanos y técnicos, de acuerdo con metas que se planteen a corto, mediano y largo plazo.
    5..2. Posible creación de un canal propio de televisión:
    a) Infraestructura y recursos materiales y humanos.
    b) Aspectos legales.
    c) Frecuencia de transmisión.
    d) Instancias de decisión sobre las políticas de producción y programación.
    5.3. Formulación de políticas de producción, coproducción, distribución, comercialización e intercambio de los materiales televisivos producidos con otros centros de producción, educación y difusión, nacionales y extranjeros.
    5.4. Análisis de la orientación del presupuesto. Establecimiento de formas de financiamiento y autofinanciamiento.
    5.5. Posible creación de un Centro de Información y Documentación Impresa y Audiovisual que reúna los materiales producidos en los terrenos de:
    a) Investigación sobre medios de comunicación.
    b) Guiones.
    c) Programas educativos y de difusión cultural.
    d) Documentos históricos.
    e) Material de stock-shot.
    Este centro funcionaría como banco de datos y unidad de servicios, tanto hacia el interior de la Universidad como hacia el exterior.
    6. Estrategias para la formación de recursos humanos
    6.1. Capacitación en el área de televisión cultural y educativa.
    6.2. Desarrollo de investigación sobre el medio televisivo y de la experimentación sobre el lenguaje audiovisual, para mejorar la calidad técnica, artística y didáctica de la televisión universitaria.
    6.3. Desarrollo de programas de capacitación profesional en televisión en el interior de los centros de enseñanza audiovisual existentes en la UNAM.
    6.4. Instancias De vinculación e intercambio multidisciplinarios en torno al medio.
    7. Evaluación
    7.1. Establecimiento de criterios de evaluación cuantitativa y cualitativa del medio, como:
    a) Apoyo al proceso de enseñanza-aprendizaje y a la investigación.
    b) Difusor de la ciencia y la cultura, e instrumento de reflexión y análisis de los problemas nacionales.
    7.2. Investigaciones dirigidas a detectar las necesidades de la población en materia cultural y educativa, así como las formas más eficientes para satisfacerlas.
    7.3. Evaluación técnica, estética y de contenidos de la producción televisiva universitaria.
    7.4. Evaluación del desarrollo de recursos humanos para la producción de televisión.
    7.5. Evaluación del trabajo televisivo real de los estudiantes dentro de la televisión universitaria, así como de su vinculación con los maestros, investigadores y trabajadores.
    7.6. Perfil de los estudiantes de la comunicación dentro de la televisión universitaria.
    7.7. Evaluación de los programas de estudio de las carreras sobre medios masivos de comunicación audiovisual que se imparten en las distintas dependencias universitarias.
  • Ciudad Universitaria, 25 de junio de 1987
    Comisión Coordinadora
    Magdalena Acosta, Eduardo Barrón, Teresa Blanco, Rosa Martha Fernández, Hilda García Villa, Manuel López Monroy, Rafael Reséndiz R.,Eduardo Sepúlveda A., Florence Toussaint, Araceli Zúñiga.
El objetivo central de estas reuniones es realizar un foro sobre televisión universitaria, cuyas propuestas y conclusiones lleguen al Congreso Universitario.
Para este efecto se envío una solicitud dirigida a la entonces Comisión Especial del Consejo Universitario, misma que se enviará nuevamente a la Comisión Organizadora del Congreso Universitario, para que este tema sea incluido en la agenda y en los debates del mismo.
  • H. Comisión Organizadora
    Del Congreso Universitario
    Considerando:
    a) Que la extensión de la cultura es una de las tres funciones sustantivas de la UNAM.
    b) Que dentro de las labores de extensión universitaria y difusión cultural los medios de comunicación de masas, y en particular la radiodifusión y televisión universitarias, desempeñan un papel de gran importancia, ya que permiten llegar a un público muy amplio y heterogéneo, extendiendo los beneficios de la docencia, la cultura y la investigación que se generan en la Universidad, contribuyendo a vincular nuestra casa de estudios con la sociedad mexicana.
    c) Que la producción televisiva es una actividad que se lleva a cabo en muchas dependencias universitarias, con distintos fines y modalidades: como medio de apoyo al proceso de enseñanza-aprendizaje, como medio de divulgación de actividades académicas, científicas y artísticas, como práctica escolar en el proceso de formación de profesionales de los medios de comunicación y como medio de información sobre las actividades que realizan cotidianamente los universitarios.
    d) Que la Universidad, a través de varias facultades, escuelas y centros, forma a las futuras generaciones de investigadores y profesionales de los medios masivos de comunicación, entre los cuales se encuentran la radio y la televisión. e) Que la UNAM tiene una larga trayectoria en la producción televisiva, desarrollada a lo largo de tres décadas. Esta experiencia, aunque rica y diversificada, ha sido fragmentaria y sujeta a numerosos cambios, lo cual ha impedido a la institución definir una política coherente e integral de televisión universitaria en el ámbito de la extensión cultural y de la docencia.
    f) Que el rector de la UNAM, en la sesión del H. Consejo Universitario realizada el 10 de febrero, expresó que “el Congreso ha de garantizar la participación de la totalidad de los sectores de la comunidad”. Sin embargo, los primeros acuerdos y lineamientos para la realización del Congreso Universitario formulados el 28 de febrero por la Comisión Especial del Consejo Universitario no establecen con claridad los mecanismos de participación en los foros de las dependencias universitarias que no cuentan con órganos colegiados, tales como consejos técnicos e internos.
    g) Que a través de un foro interdisciplinario las numerosas dependencias involucradas directamente en la actividad televisiva pueden enriquecer y contribuir a la formulación de una política integral de comunicación universitaria por medio de la televisión.
    Y, finalmente:
    h) Que la Universidad, con el nivel de excelencia que la ha caracterizado en otras áreas del conocimiento científico y humanístico, tiene la posibilidad de realizar un aporte importante, tanto formal como de contenido, en el contexto de la televisión mexicana.
    Solicitamos atentamente se incluya el tema de la televisión universitaria dentro de la agenda del Congreso Universitario y de los foros preparatorios que se organicen en distintos centros, escuelas y facultades, de acuerdo con los lineamientos generales emanados de la Comisión Organizadora del Congreso Universitario.
Es importante recalcar que una diferencia fundamental entre esas reuniones preparatorias y el foro mismo que se realizará con respecto a foros anteriores promovidos por las autoridades universitarias es que esas reuniones de trabajo están siendo organizadas y promovidas por los propios trabajadores, investigadores, docentes y estudiantes de la televisión universitaria, en tanto que las autoridades de la institución constituyen sólo un sector más –muy pequeño, por cierto, hasta la fecha- de los que participan.
Los trabajadores de la televisión universitaria estamos viviendo, entonces, dos procesos paralelos, cada uno de ellos muy importante. Por un lado, las negociaciones laborales, que de ninguna manera consideramos terminadas, y, por el otro, el ideológico-profesional.
Finalmente, y en consecuencia con nuestras demandas anteriores, en el Noveno Congreso General Ordinario del STUNAM, realizado los días 26, 27 y 28 de febrero de 1988, dedicado a la reforma universitaria, planteamos tres puntos fundamentales:
  • 1. Que nuestro sindicato, como un sector más de la comunidad universitaria, continúe impulsando de manera firme y decidida las reuniones preparatorias del Foro de Televisión Universitaria, cuyos propósitos son el Congreso Universitario y la creación de un canal propio de televisión.
    2. Que a través de nuestros representantes en la Comisión Organizadora del Congreso se promuevan los mecanismos de participación de todas las dependencias y centros de trabajo correspondientes a la extensión universitaria, ya que al no contar con órganos colegiados corremos el riesgo de no poder participar en ese decisivo evento universitario.
    3. Que se retome, con mayor sensibilidad y energía, la mesa negociadora interna con las autoridades de Televisión Universitaria.
Dejamos para una próxima publicación los resultados de las mesas de trabajo de estas reuniones preparatorias, con algunas reflexiones acerca de la televisión que tenemos los universitarios y de la que queremos y necesitamos tener. Esto es, una televisión libre, experimental, plural, participativa, responsable y crítica. Una televisión verdaderamente universitaria.
Revista Zurda, Nº 3, primer semestre de 1988.

1. Proyecto de Talleres de Investigación Visual
(Periodo 1985-1998)
  • Fragmentos de la propuesta original que se ha intentado realizar como coproducción entre TV-UNAM y diversas instituciones culturales.
La riqueza del pensamiento contemporáneo no puede ya ser expresada únicamente por el lenguaje verbal, sonoro o visual tradicionales.
En esta sociedad de fin de siglo el proyecto visual es equivalente a la nueva imprenta, al nuevo libro, con sus nuevos códigos y sus nuevos soportes.
En consecuencia, presentamos para ser considerado en el proyecto institucional de TV-UNAM la propuesta denominada: PROYECTO DE TALLERES VISUALES PARA ECHAR A PERDER.

De los objetivos:

Estos talleres representan, en realidad, un laboratorio visual, donde los participantes contarán con un espacio abierto a la búsqueda y la experimentación, con el objetivo general de explorar la palabra-imagen.
Consideramos que la televisión universitaria debe ser el sustento natural para este laboratorio de investigación artística experimental. Pretendemos con estos trabajos jugar con la palabra-imagen, descontextualizándola de su orden semiótico tradicional dándole otra dimensión y, por tanto, otro significado.
En sus objetivos de impulso a la investigación y experimentación visuales, la UNAM debe estar comprometida, a través de su televisión, a ser sensible, captar, difundir, estimular e impulsar los proyectos de renovación y experimentación suscitados en el amplio campo de la estética contemporánea, principalmente en aquellos que analizan, critican y replantean la matriz semiótica visual, que es una de las piedras de toque para promover el cambio de mentalidades y de formas de ver, de percibir…
Resulta fundamental que estos talleres se desarrollen en un marco académico, donde contemos con la posibilidad de explorar alternativas de mayor riqueza y creatividad en nuestros códigos visuales, de hacerlos más propositivos y, por otro lado, significaría la oportunidad de adquirir experiencia y desarrollar capacidades en el manejo de nuestra comunicación, siempre en la búsqueda de un lenguaje visual propio.
Entre los objetivos específicos están la edición, en responsabilidad compartida, entre X Teresa, Museo Carrillo Gil y TV-UNAM, de los cuadernillos de apuntes que constituirán el soporte pedagógico visual-textual de los talleres, con la pretensión de que sean uno de los productos más valiosos de estos talleres, así como la edición y distribución de las investigaciones visuales realizadas.
Asimismo, incluimos la propuesta de crear en la videoteca de TV-UNAM una sección específica destinada a los trabajos que generen los talleres, tanto éstos como de otras universidades y centros de investigación visual, nacionales y extranjeros, con los cuales mantenemos -en su mayoría- relaciones de intercambio.
.
De los antecedentes:
.
En 1985 presentamos, por primera vez, una propuesta sobre experimentación visual en la UNAM., consistente en programas que incidieran en la experimentación visual, entre otros el de Poesía Visual Mexicana (que se realizó), los cuales nos permitieran jugar con la plasticidad tanto de la palabra textual, como de la palabra imagen.
Desde que se pudo caracterizar lo que debía ser la televisión universitaria, coincidimos -en un foro autogestor desde 1987 hasta 1989- en que nuestra televisión debería ser libre, plural, participativa, critica y experimental.
Congruentes con lo anterior, en 1989, los interesados en una propuesta diferente de la televisión universitaria presentamos a una comisión especial nuestros planteamientos con miras al Congreso Universitario de 1990.
Durante los trabajos del Congreso establecimos que nuestra televisión -la universitaria- debía contar con un lenguaje visual propio que le posibilitara respuestas diferentes, que necesariamente debían de provenir de otra concepción, de otros tiempos, otros espacios, otros ritmos para desarrollarse y crecer.
Y es en este proceso donde el trabajo del investigador visual, a través de los talleres propuestos, resulta fundamental.
Consideramos que TV-UNAM debe abrir este espacio para la experimentación visual de manera permanente y decidida, ya que un lenguaje visual restringido limita la comunicación y la expresión artística y, por consiguiente, las propuestas divergentes.
Un lenguaje visual extenso y libre amplía las posibilidades tanto de transmitir ideas como de comprender otras… ¿y no es éste, acaso, uno de los compromisos de la Universidad Nacional: interpretar, decodificar, desmenuzar las formas del pensamiento actual para poder analizarlas, transmitirlas o interpelarlas con una valoración determinada?
De las formas:
En relación con la propuesta sobre talleres de investigación visual que pretendemos sea coproducida entre el Templo X Teresa/Arte Alternativo, el Museo Carrillo Gil y TV-UNAM, detallamos a continuación la forma en que estos talleres funcionarían; iniciaríamos con dos talleres:
  • § Taller de Escritura para Proyectos Visuales (dirigido a guionistas y realizadores de cine, televisión, video y multimedia).
    §Taller El Comic como un proyecto Semiótico (dirigido a guionistas, realizadores y artistas multimedia)
Los objetivos generales de ambos talleres serían los de codificar y decodificar la gramática visual, la construcción del símbolo y su transmisión a través del medio.
Los trabajos iniciarían con el primer Taller, el cual sería de tres horas matutinas, una vez a la semana, hasta cubrir tres meses.
Desde un principio enfatizamos que nuestros ejercicios deberían responder a un plan específico de producción, en el caso de realizadores y guionistas de televisión y video, y de un proyecto específico en el caso de artistas multimedia, producto, por supuesto, de su propia autoría.
Buscaremos coincidir con las fechas de recepción de bienales, congresos internacionales, exposiciones, intercambios y residencias para los investigadores visuales universitarios, en congruencia con el objetivo de contar con un producto al final de cada fase.

2. CONGRESO ACADÉMICO del STUNAM
“TV-UNAM: hacia un perfil académico”
(pasajes)*
.
¿Qué es TV-UNAM? ¿Qué representa para la sociedad mexicana esta casa productora universitaria? ¿Qué clase de televisión se genera allí? ¿Quiénes la hacen y, lo más importante, para qué?
Con una estructura institucional exclusiva y deliberadamente administrativa desde su nacimiento, TV-UNAM constituye hoy –salvo excepciones- una camisa de fuerza para su base laboral profesional y especializada, y para su propio perfil como medio universitario que no le permite desarrollarse y crecer en la dimensión real que siempre debió tener: la de un perfil eminentemente académico.
Recordaremos que durante la restringida consulta que sobre la televisión universitaria abrió la entonces Dirección de Divulgación Universitaria, los días 3, 7 y 8 de mayo de 1983, en el salón 1 de las antiguas instalaciones de la FCPS, el STUNAM fue la única agrupación gremial universitaria que participó en dicha consulta, realizada en términos sospechosamente autocomplacientes; allí nos presentamos con una ponencia elaborada por Alberto Pulido Aranda y por mí, donde planteábamos ya nuestra preocupación ante lo que comenzaba a ser una producción extremadamente conservadora, ante el surgimiento de esta especie de Cine Club Dorado de la rectoría, entonces sin control ni supervisión algunos, y, lo fundamental, nos pronunciamos por la necesidad de un canal de televisión propio de la Universidad.
Como han apuntado Magdalena Acosta y Federico Dávalos en los dos tomos de los Cuadernos de Comunicación, editados por el Centro de Estudios de la Comunicación, de la FCPS, dedicados a la Televisión Universitaria, cito:
  • “…parece increíble que la Universidad Nacional, institución encargada de velar por la preservación y difusión de la cultura nacional, sea tan descuidada respecto a su propia historia. Es verdad que su crecimiento desmesurado, así como las sacudidas y golpes que ha sufrido, son factores que favorecen la pérdida de la memoria histórica; pero es imperdonable que, en menos de cuatro años, entre 1972 y 1976, se haya hecho tabla rasa del pasado para favorecer una política de comunicación por televisión que hizo de lado el largo caudal de experiencias e historia que la Universidad había acumulado desde 1950 en el área televisiva…La interrogante aún permanece. Los cambios administrativos y la sucesión de rectores no han logrado responder al reto que la televisión plantea en nuestros tiempos. Consideramos que la revaloración de la larga experiencia de que dispone la Universidad en materia de televisión permitirá replantear de manera inteligente, la posibilidad de una televisión universitaria al servicio de los universitarios y de la sociedad mexicana en general, razón última de su ser”.
Como consecuencia de la preocupación sobre los contenidos y hechuras en nuestra televisión universitaria, y resultado también de mi trabajo como investigadora/guionista desde 1974 a la fecha, en el año de 1985 propuse abiertamente por primera vez en TV-UNAM , siempre con el apoyo decidido de Guadalupe Zamarrón, entonces coordinadora del área de investigación y contenido a la cual pertenezco, una propuesta concreta sobre programas diferentes. Conceptual y estéticamente diferentes.
Pero, dentro de una estructura restringidamente administrativa, tal como funciona actualmente la dependencia, estas propuestas resultan muy complicadas para realizarse.
En la justificación de motivos argumentaba que: “…en sus objetivos de impulso a la investigación y experimentación visuales, la UNAM debía estar comprometida, a través de su televisión, a ser sensible, captar, difundir, estimular e impulsar los proyectos de renovación y experimentación, principalmente en aquellos que analizan, critican y replantean -¿subvierten?- la matriz semiótica visual, que es una de las piedras de toque para promover el cambio de mentalidades y de formas de ver, de percibir”.
Asimismo, en el primer semestre de 1988, en la revista Zurda, publiqué un primer ensayo sobre este medio de comunicación universitaria, en un artículo denominado: “TV-UNAM. Una Historia de Amor y Desventuras”, donde menciono cómo se había librado una lucha sorda al interior de TV-UNAM: la de los trabajadores profesionales y especializados sindicalizados de TV-UNAM y sus autoridades administrativas.
La lucha de los trabajadores profesionales de base –enfaticé- se ha centrado en dos puntos cruciales: la correcta definición, dentro del espíritu crítico universitario, de este importante instrumento de difusión de la cultura, de la investigación y de la docencia; y, al mismo tiempo, obtener el justo reconocimiento profesional y especializado por parte de las autoridades universitarias, combatiendo la tradicional práctica de introducir personal de confianza, egresado en su mayoría de Televisa e Imevisión (recordemos que esta cita es de 1988), en el medio televisivo universitario.
Como resultado de una acción constante con la base y de la actuación en diversos congresos e instancias del STUNAM, obtuvimos en el Congreso de 1986 la resolución de quedar incluidos en una cláusula especial del Contrato Colectivo, la decimocuarta, que estableció la exclusividad del sindicato en la contratación del personal especializado, así como la creación de nuevos puestos específicos en el ramo de la televisión, demanda compartida con los compañeros de Radio UNAM desde varios años atrás.
A pesar de esos enormes esfuerzos mencionados y de los posteriores aparentes avances, la situación actual de la televisión universitaria es muy semejante a la de aquellos años en cuanto a la definición laboral del personal especializado del área de producción, específicamente las investigadoras/guionistas.
Posteriormente, el 9 de junio de 1995, presenté en el Palacio Legislativo, ante la Cámara de Diputados, durante el Foro Regional correspondiente al Distrito Federal dentro de la Consulta Pública en materia de Comunicación Social, convocado por los cuatro partidos representados entonces en esa Cámara, una ponencia donde preguntaba si la televisión de la UNAM era una opción para trabajos de investigación visual en México. Y reitero que mientras el perfil organizativo y conceptual de TV-UNAM sea exclusivamente administrativo, y omita su perfil académico, estos trabajos de investigación y docencia de los que hablo, emanados de la propia televisión universitaria, no podrán ser valorados y llevados a cabo. Cito parte de estas reflexiones:
“Un lenguaje visual restringido limita la comunicación y, por consiguiente, las propuestas divergentes. Un lenguaje visual extenso y libre amplía las posibilidades tanto de transmitir ideas como de comprender otras… ¿Y no es éste acaso uno de los compromisos de la Universidad Nacional: interpretar, decodificar, desmenuzar las formas del pensamiento actual para poder analizarlas, transmitirlas o interpelarlas con una valoración determinada? La riqueza del pensamiento contemporáneo no puede ya ser expresada únicamente por el lenguaje verbal o visual tradicionales.
“En esta sociedad de fin de siglo la cultura iconográfica reconquista el papel preponderante que tuvo ya en otras épocas, si bien con otros soportes y códigos. En la explosión de signos que vivimos –nos hemos convertido en semiófagos, o sea, devoradores de signos –se han extraviado las capacidades de validez de la propia visualidad, a través del uso abusivo, inerte, pobre y degradado de la imagen visual, lo que anula su importancia para la reflexión, el conocimiento y la meditación. Propongo -y con esto terminé mi intervención en la Cámara de Diputados- en este foro plural, espacio abierto a la sociedad civil, que se abra ese otro espacio –multidimensional- que es la Universidad Nacional a estos trabajos y propuestas de muy diferentes facturas y direcciones pero con un objetivo único: la búsqueda y exploración de la palabra imagen”.
  • Pero, repito y enfatizo, estas propuestas visuales solamente podrían provenir de un espacio académico que no restrinja nuestras posibilidades de investigación.
    Concluyendo, mis propuestas concretas para este Congreso Académico Sindical, son:
    a).- Que se propicie la realización de un foro académico sindical sobre televisión universitaria.
    b).- Que, con miras a reclasificar a su personal de base especializado (se forme un Comité Académico Sindical que aborde la problemática de TV-UNAM realizadores, productores y guionistas) como personal académico especializado en televisión
    c).- Que se incluya el tema de la televisión universitaria dentro de la agenda del Congreso Universitario próximo, para el análisis estructural de TV-UNAM.
Hoy, 19 años después de haber presentado en un Foro universitario mi posición ante la política de comunicación universitaria, reflejada en su televisión, desde este foro Académico Sindical estoy presentando ante ustedes un resumen de estas reflexiones. TV-UNAM no puede, con la infraestructura administrativa que la norma, responder a las exigencias de una televisión para los conocimientos emergentes del siglo XXI.
La televisión universitaria -TV-UNAM- debe responder al compromiso histórico con su sociedad y su tiempo, y esto sólo será posible desde una perspectiva Académica/ Administrativa.
  • Ponencia presentada en el Congreso Académico del STUNAM, Ciudad Universitaria, 22 de febrero del 2002.
3. TV– UNAM: ¿Un espacio para la investigación visual en México? (O la segunda parte de una historia de amor y desventuras...)

La televisión de la UNAM ha recorrido, hasta el momento, un camino ciertamente extraño. No podemos decir que su rumbo, sus objetivos o su definición hayan estado siempre en manos de universitarios. Al contrario, en diversas ocasiones se ha marchado con objetivos muy diferentes y hasta opuestos, diría yo, al espíritu de crítica, libertad y respeto que deben definir a la Universidad.
Desde que se pudo caracterizar lo que debía ser -lo que era ya lo sabíamos- la televisión de la UNAM, coincidimos en que ésta debería ser libre, plural, responsable, participativa, crítica y experimental. A estas alturas, sin embargo, y con cambios fuertes en su dirección, aún no se ve claro en este último terreno, con un Tratado de Libre Comercio esperando y un neoliberalismo político y cultural adecuando al país para el cambio -allí están la subasta y privatización de los medios de comunicación estatales. Pero esperemos a ver qué sucede el año próximo, clave para la televisión de la UNAM.
Antes de la muerte de Pola Weiss, pionera del videoarte en México -universitaria con reconocimiento internacional-, habíamos planeado en TV-UNAM la necesidad de contar con un espacio para la experimentación visual. Trabajamos con los materiales de Pola en 1986, en espacios del Instituto Politécnico Nacional, por no contar con un espacio para hacerlo en la televisión de la UNAM, que debería ser el sustento natural para estas expresiones artísticas experimentales e independientes.
Por tanto, desde 1985-1986, presenté una propuesta sobre programas que incidieran en la experimentación visual. Y de manera concreta, el guión sobre "Poesía visual mexicana", en el que jugábamos con la plasticidad del texto escrito, con la ductibilidad plástica de la palabra escrita, es decir, la palabra como imagen.
En la justificación de motivos argumentaba que "en sus objetivos de impulso a la investigación y experimentación visuales, la UNAM debía estar comprometida, a través de su televisión, a ser sensible, captar, difundir e impulsar los proyectos de renovación y experimentación suscitados en el amplio campo de la estética contemporánea, principalmente en aquellos que analizan, critican y replantean -¿subvierten?- la matriz semiótica visual, que es una de las piedras de toque para promover el cambio de mentalidades y de formas de ver, de percibir..." .

En 1989, los interesados en una propuesta diferente de la televisión universitaria presentamos a una comisión especial nuestras propuestas, con miras al Congreso Universitario.
Con respecto a la experimentación en TV-UNAM, se presentaron dos ponencias: la de Albino Álvarez, entonces realizador y funcionario de esa televisora, y la mía, donde, entre otros puntos, proponía la creación de talleres, de investigación y/o experimentación visuales, en un marco académico donde tendríamos la posibilidad de explorar alternativas de mayor riqueza y creatividad en nuestros códigos visuales, de hacerlos más propositivos, y, por otro lado, sería una oportunidad de adquirir experiencia y desarrollar capacidades en el manejo de nuestra comunicación, siempre en la búsqueda de un lenguaje visual propio.
En consecuencia con el punto anterior, propuse también la creación, o la ampliación -en caso de ya existir-, de una sección específica de la videoteca, destinada a los trabajos que generaran los talleres de investigación y experimentación visuales, tanto de la UNAM como de otras universidades y centros nacionales y extranjeros, como los trabajos del investigador visual portugués Ernesto Manuel de Melo e Castro, fundador del Departamento de Investigación Visual, de la Universidad Abierta de Lisboa, Portugal, o el material de Enzo Minarelli -polipoeta-, en la Universidad de Milán, Italia.
En esa sección de la videoteca cabrían también los materiales de los guionistas y realizadores independientes de nuestro país. Y, por supuesto, los Trabajos del Taller de Investigación Visual -estupendos- de la Universidad de Guadalajara (ejemplo por seguir).
En el Congreso Universitario de 1990, planteamos esas cuestiones y coincidimos en que nuestra televisión -la universitaria- debía contar con un lenguaje propio que posibilitara respuestas diferentes, que necesariamente provengan de otra concepción, de otros tiempos, otros espacios, otros ritmos, para desarrollarse y crecer. Y es en este proceso donde el trabajo del investigador visual es fundamental.
También en 1990 se realizó el primer programa experimental de TV-UNAM (si entendemos por experimentación la búsqueda de formas y contenidos visuales que contengan una reflexión y una crítica de sí mismas), que fue La experimentación visual poética en México, realizado por Daniel Turón y con investigación y guión de César Espinosa y míos. En ese mismo año efectuamos en TV-UNAM la III Bienal Internacional de Poesía Visual, Experimental y Alternativa, bajo el apoyo entusiasta de Gonzalo Celorio, coordinador general de Difusión Cultural de la UNAM; y fue allí, en ese marco, donde abrimos por primera vez una videosala -que después se convertiría en la actual videosala "Pola Weiss"-, haciendo acopio de sillas desechadas que encontramos en la bodega, pintura, unos cortinajes negros y una pantalla rayadísima, para exhibir videos experimentales e independientes.
Entre otros, recuerdo allí los trabajos de "Video Dos", de Alberto Roblest y César Lizárraga; la polipoesía de Enzo Minarelli, en persona; y los poemas visuales de Melo e Castro; un video chicano de Guillermo Gómez-Peña, así corno el programa de televisión La experimentación visual poética en México, antes citado. Y también, por primera vez, transformamos el vestíbulo, los pasillos y otros recovecos de TV-UNAM en un espacio para exponer la Sección Portuguesa de la III Bienal, además de utilizar el estudio 2 para grabar los performances y la poesía sonora de los artistas participantes... Todo ese material espera su oportunidad para ser aprovechado en programas experimentales.
Con esos antecedentes, en julio de 1992, presentamos Angélica Rodríguez, Antonio del Rivero y yo, con la asesoría de César Espinosa y César Martínez, un proyecto para una miniserie cuyo tema seria: "El performance en México; historia y concepto del arte de acción", que constaría de los siguientes subtemas:

1. Introducción al concepto y lenguaje del performance.
2. El performance en México; los precursores.
3. La segunda generación de performanceros mexicanos.
4. El performance en el México de los noventa (la otra generación).
De dicho proyecto, TV-UNAM aprobó un primer programa piloto: El performance en México: arte bajo sospecha, donde se trabajaría con propuestas visuales, escénicas y teóricas de Máris Bustamante, César Martínez, Melquíades Herrera y César Espinosa. El guión yo lo elaboré, mientras que la realización quedó supeditada a que encontrásemos un coproductor; el programa deberá salir una vez que se resuelven los avatares de pesos y centavos que últimamente caracterizan a las realizaciones de TV-UNAM.
En tanto, en 1992 asistí como invitada, representando a TV-UNAM, a un desencuentro, 500 años después, en Huelva, España, a unos pasos del monasterio colombino de La Rábida, denominado "De arte y otros desamores", en la Universidad Hispanoamericana, donde presenté una amplia muestra de videos de realizadores mexicanos, integrada con la asesoría y ayuda inestimable de Doménico Cappello. Allí tuve la oportunidad de comentar la correspondencia que tiene el video con el papel protagónico y corrosivo que ha tenido, en sus diversas etapas, la plástica en México. Correspondió entonces a los pintores -vanguardia y filo duro- vincular y criticar, desde sus propuestas visuales, formas de vida, de pensar, de soñar y de amar. Ahora, en esta sociedad (de castas) de fin de siglo, el video recrea también y cuestiona a fondo la realidad, convirtiéndose en una de las formas artísticas más promisorias y ricas de la estética contemporánea.
Al llegar a la IV Bienal de Poesía Visual Experimental, el video experimental e independiente tendrá un lugar primordial. Planeada esta IV Bienal para desplegarse en el Metro capitalino, uno de los espacios donde se presentarán las muestras de video será la estación La Raza, con su "Túnel de la Ciencia", del Metro-chinampa de la ciudad de México. Allí, una videosala con 50 lugares funcionará con diversos horarios, para permitir el acceso del mayor número de metronautas. Allí estará el video, en esa matriz urbana, con vías y vagones que, como neurotransmisores, recorren la antigua Tenochtitlan, estimulando, absorbiendo y representando las nuevas y diferentes formas de vida que esta megalópolis -antiguo imperio mexica- recrea de manera cotidiana.
Para cuando aparezca esta publicación habrá ya salido al aire el Canal 22, a través de la banda UHF, donde -se sabe- sí habrá espacio para los trabajos de experimentación visual. Ojalá podamos ser partícipes de esos espacios no ortodoxos los guionistas y realizadores universitarios que hasta el momento hemos luchado por una opción diferente en los lenguajes visuales, incluyendo de manera importante las formas PÍAS -saludos, Maris Bustamante.
El video experimental en México,

Una forma
diferente
de
ver..
El video mexicano -más de quinientos años nos separan-, sobre todo este video experimental e independiente (la forma es, en el fondo, la forma, ¿o no?), corresponde a las nuevas escrituras que nos acercan a las diferentes formas de vivir
(nos),
de amar(nos),
de ser(nos).

La búsqueda, la exploración, el ensayo, la r-e-f-l-e-x-i-ó-n, el descubrimiento, la innovación, el encuentro y el desencuentro, y el te toco, en lenguajes y formas de expresión que respondan al pensamiento (audiovisual)
contemporáneo...
aquí.
Ahora.
Este video -ojo de agua desde donde
te
miro-

analiza, critica, re-plantea, la matriz semiótica visual, desde donde se nutren y esparcen las imágenes que, como los neurotransmisores del Metro mexica, promueven, estimulan e interpretan formas d i f e r e n t e s de vivir...
Como analiza el videoasta y teórico de la comunicación visual Pablo Gaytán Santiago, en su ensayo "El jardín de la televisión" (1993), el primer videoartista nace "cuando Naum June Paik tomó un taxi para grabar las calles de Nueva York, con una cámara porta pack, en 1965". Y contextualiza: "Desde aquel año, el videoarte protagonizaría, junto con el cine underground, el op-art, el pop-art, el arte objetual, el performance, el hapenning, la lucha de los negros por sus derechos civiles, el feminismo, el gay liberation, el rock stage, el hippismo y los movimientos antiburocráticos, el estallido de una nueva sensibilidad estética..."
Domenico Cappello, videoasta y asesor de video experimental, acota: "Así pues, si vemos el video como una forma nueva de creación artística y diferenciada de las demás artes, encontramos que (el video) aún ahora no puede ser reconocido por la gente como algo distinto del cine y la televisión... El video tiene (sin embargo) una serie de características propias considerando el medio que utiliza para su existencia y creación. Este medio es el electromagnético y electrónico..." Y añade sobre el video experimental: "el video es de especial importancia para actividades como la IV Bienal Internacional de Poesía Visual/Experimental, ya que comparte con ésta el soporte conceptual y privilegia de forma particular exactamente la experimentación visual a través de su propio medio..."
Conservarán el desvanecimiento
los anales diáfanos del viento.
Góngora
Marina García Gámez, videoasta, investigadora -¿instigadora?- de las ricas posibilidades del arte digital; producción de imágenes por sistemas computarizados que nos muestran secuencias de video retrabajadas que parecen pertenecer a un mundo irreal, conjuntadas con elementos fotográficos que dan la sensación de ser completa- mente planos en sus desplazamientos e inclinaciones...
La ventaja austera
ojo avizor a través de, presencia del fuego..
César Villanueva
Recorridos testimoniales -o vouyeristas, si se quiere- a través de las ventanas, puertas, muros y escaleras impregnadas de rastros de vida por largo tiempo guarnecida, de las actitudes del individuo en la intimidad doméstica, todo esto simbolizado por elementos de dualidad erótica y religiosa aparentemente contradictoria: ángeles encarnados que descienden a la altura de nuestros ojos, televisores frenéticos que muestran videos porno y familiares, espacios arquitectónicos ruinosos sobre cuyos muros aparecen rostros y huellas de manos y pies, esculturas ancestrales que tornan su piedra en carne al hacer contacto con la sensualidad, iconos religiosos, retretes, pantalones bajados y textos anónimos encontrados... (Antonio Albanés Santana, videoasta, vouyerista, ojo avizor.)
Los trabajos videográficos de Marina García y Antonio Albanés abordan la experimentación con las posibilidades expresivo-visuales de los medios de cómputo en la realización de imágenes fijas y dinámicas; es la utilización de estos recursos para conformar un lenguaje y un discurso personales... su propio decir.
Menciono de manera especial a estos dos jóvenes investigadores visuales porque ambos son, formalmente, plásticos. Marina García es una presencia joven en el panorama artístico del México actual. Su obra es parte de una mezcla de paisajes (urbano y rural) que funcionan como escenarios irreales para un despliegue de personajes y contextos: camiones Ruta 100 y tranvías, edificios, campos, nubes, árboles, cables de luz, hombres y mujeres de principios de siglo, vendedores ambulantes de los noventa, autos y puentes. Estos elementos coexisten en un solo tiempo y espacio, lo que les brinda una circunstancia concreta en el ritmo y movimiento de las ciudades actuales.
El origen, lugar y formación de Antonio Albanés y Marina García es La Esmeralda, y ambos trabajan sus propuestas visuales con animación por computadora... enriquecen su discurso y propuesta visual mediante la innovación tecnológica, lo cual les permite enriquecer lo ya rico de origen en estas reflexiones visuales que considero parte fundamental de la nueva plástica mexicana.
En el videoarte se crean sensaciones a través de distintos lenguajes: texturas visuales, sonoras e infinidad de efectos... A partir de éstos, el receptor puede llegar a sentir más que con la frialdad de la televisión y su información digerida... (Carlos Salom, diseñador gráfico, fotógrafo, dibujante, videoasta.)
Video Dos: Alberto Roblest y César Lizárraga; sociedad independiente cuyo objetivo principal es la elaboración de videoarte bajo la perspectiva de que el video, como medio de expresión, permite un tipo de experiencia ocular, de aprehensión polivalente, que a través de la gramática de la televisión motiva diferentes puntos de vista.
Eduardo Vélez, cineasta, actor, músico, fotógrafo y videoasta. En 1992 obtuvo la beca nacional para creadores intelectuales en el área del video, otorgada por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. Su video Maiteve ganó el premio Video Rock '92, organizado por el CNCA y el INBA.
Cecilia Sánchez Duarte; Sarah Minter, Gregorio Rocha, Angélica Rodríguez, Ana Cecilia del Campo, Leticia Venzor, Guadalupe Ochoa, Francesca Spataro, Jorge Malpica Hernández, Pablo Gaytán Santiago, Domenico Cappello, Alberto Roblest, Víctor Vallejo, Alberto Rodríguez, Victor Mariña, Antonio del Rivero, Carlos Hagerman, Ana Patricia Huerta, Juan Carlos Equihua, Emiliano Chaparro, Claudia Madrazo, Roberto Duarte, César Sandóval y muchos y muchas más.
Sin embargo, el video experimental e independiente no tiene aún espacios suficientes para su producción y exhibición. Las salas donde se pueden presentar estos materiales son contadas y restringidas; algunas pertenecen a los mismos círculos ofíciales, que determinan otras muestras del arte en general, y sus criterios obedecen a selecciones de tipo cultural, político o ideológico de las estructuras oficiales, algunas veces rígidas o elitistas.
En la librería El Ágora, de la ciudad de México, en 1986, se realizó la primera muestra de video independiente, y desde 1990 se realizan bienales de video en nuestro país, incluyendo el género experimental e independiente. Y volvemos a los fondos que determinan las formas, y así es como encontramos la importancia de producir de manera independiente -en lo posible- estos materiales de investigación visual, y donde las universidades debiesen ser un soporte que apoye e impulse.
Finalmente, considero que en estos, momentos ya es difícil hablar sobre estética contemporánea sin incluir el área del video. Los centros culturales, incluyendo las escuelas de educación inicial, las universidades e institutos así como museos, galerías, hospitales y sistemas de transporte colectivo, deberían contar con salas de video.
Me gustaría citar aquí a la investigadora visual portuguesa Ana Hatherly respecto a la experimentación de los nuevos lenguajes: "En realidad, podemos decir que, si para unos una tradición existe para ser imitada, para otros puede existir para ser re-inventada. Pero, para crear, es preciso aprender a descubrir".

Ciudad Universitaria, agosto de 1993
Revista Zurda, Nº 10, 1994.

No hay comentarios: